jueves, 31 de octubre de 2013

Aprendiendo El Perdón

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"El Perdón también se aprende. Hemos aprendido desde niños a guardar resentimiento y vengarnos. En el camino de la vida nos cruzó el Maestro y nos dijo: "Aprended de mi...Perdonalos porque no saben lo que hacen".
Serafín Contreras G
"Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial".
Mateo 6:14

lunes, 28 de octubre de 2013

Supera Eso

La "voluntad" es lo que genera la energía y el valor para crear.
El "querer", por sí mismo, no es suficiente. Estar "dispuesto" nos mueve más allá de nuestras limitaciones y hacia la grandeza.
Las aves vuelan, los peces nadan y los seres humanos crean. Esa es nuestra naturaleza. Al final del día, tanto los optimistas como los pesimistas están siempre en lo correcto. ¿Por qué esperar entonces cuando podemos crear?
Cuando damos por sentado nuestro éxito, no nos brindamos la oportunidad de aprender del proceso y aplicarlo en otras áreas de nuestra vida. El fracaso es simplemente un resultado que difiere del que esperábamos.
Podemos tener éxito ahora o más tarde; depende sólo de nosotros. El éxito está esperando, aquí y ahora. No le importa de dónde venimos, lo que hacemos o lo que hicimos anteriormente. Está disponible a todo aquel que lo quiere y está preparado para salir a tomarlo.
"No siempre podemos obtener lo que queremos" podrá ser una buena letra de una canción, pero es un lema terrible para la vida.
Entre más practiquemos el crear éxito en un área, más fácil será el crearlo en otras. Si estás intentando crear algo perfecto, tengo dos palabras de advertencia para ti: ¡Supera eso!
Para ser exitosos, lo que hacemos, debe importarnos. Crear éxito es asunto de cumplir o manifestar el propósito para el cual nacimos.
Cuando nuestra mente está despierta, atenta y lista para ser usada, hallaremos que podemos crear cualquier cosa que estemos dispuestos a tener. Nuestra mente nos da el poder tanto para crear como para destruir.
Recordemos que como hijos de Dios, necesitamos ser como él. Dios es creador y él espera que nosotros como sus hijos seamos creativos y dejemos de lamentarnos del ayer. Supera eso...Dios está a tu lado.
Y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra. Gen 14:19
Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan. Isaías 42:5

lunes, 7 de octubre de 2013

Muchos Lápices

Mi madre vive sola. Hace ocho años que mi padre murió. Ella no puede salir sola excepto a dar caminatas cortas. Tiene muchas dificultades con su memoria corta. Las conversaciones se limitan a unos cuantos comentarios repetidos.
Sin embargo, mi madre me dijo algo profundo: El otro día estaba pensando en mis problemas y decidí que no tengo nada de qué quejarme. Dios me está cuidando y tengo gente que me ayuda. Mi único problema es que no puedo acordarme de nada, y tengo muchos lápices y papel para escribirlo todo.


El apóstol Pablo luchaba con lo que él llamaba «un aguijón en la carne» (2 Corintios 12:7). Pero descubrió que en su debilidad, él experimentaba «el poder de Cristo» (v.9). Dijo: «Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo» (v.10).
Todos tenemos luchas. Éstas se pueden relacionar con la edad, las finanzas, las relaciones o miles de otras dificultades. Pero si de verdad disponemos nuestro corazón a confiar en Dios, y si permanecemos agradecidos incluso en medio de nuestros problemas, es más probable que reconozcamos que «no tenemos nada de qué quejarnos».
-Dave Branon

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miércoles, 2 de octubre de 2013

Debajo De Sus Alas

CVC LA VOZ – Hace un tiempo se difundió un documental sobre un incendio en el Parque Nacional de Yellowstone de Estados Unidos. Si bien no era el primer incendio que el parque tenía lo que le dio relevancia a este suceso fue lo que encontraron los guardabosques después de haber sofocado el fuego.
Al pie de un árbol había un ave calcinada. La posición en la que estaba resultaba ser extraña porque no parecía haber estado huyendo del fuego. Sus alas estaban cerradas alrededor de su cuerpo.  Cuando un guardabosques la tocó, salieron de debajo de sus alas sus polluelos.
Aparentemente, al ver que no podría escapar con todos sus polluelos, el ave los llevó a  la base del árbol donde  estarían a salvo del humo y ahí los protegió del fuego cubriéndolos con sus alas, dando su vida por ellos.
Muchas veces sentimos que todo a nuestro alrededor está en llamas, que los problemas nos van a destruir y que no hay forma de que salgamos ilesos.
No importa la magnitud del incendio en el que estás, ni cuán altas  estén las llamas alrededor tuyo porque  sin importar cuán negativo veas tu panorama Dios te cubre con sus alas y una vez que pase el incendio saldrás como los polluelos, intacto.
Dios, como esa madre amorosa, te ha puesto en un lugar seguro y Él te protege para que ninguna llama pueda tocarte.
No tienes nada que temer, si Dios está contigo, nada ni nadie podrá dañarte. Corre a buscar refugio y descansa bajo las alas de Dios. No hay mejor lugar. CVC LA VOZ
“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad”. Salmos 91:4
Ana María Frege Issa

Nuestro Mayor Temor...

“Nuestro mayor temor no es que seamos inadecuados. Nuestro mayor temor es que somos poderosos más allá de toda medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta.
Nos preguntamos: “¿quién soy yo para ser brillante, hermoso, talentoso, fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Eres hijo de Dios. Hacerte de menos no es brindar un servicio al mundo.
No hay nada inteligente en hacerte valer menos para que otra gente no se sienta insegura al lado tuyo. Todos estamos hechos para brillar, como lo hacen los niños. Nacimos para manifestar la gloria de Dios que está en nuestro interior.
No está sólo en algunos de nosotros; está en todos. Y cuando dejamos brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos a otra gente permiso para hacer lo mismo. Conforme nos liberamos de nuestro propio temor, nuestra presencia libera automáticamente a otros”.
{frase de un discurso de Nelson Mandela escrito por Marianne Williamson}